
Cuidado con los pensamientos
La Ley de Atracción nos dice que todo atrae a su igual y que todo aquello en lo que concentras tu atención es lo que expandes, lo que alimentas, lo que atraes sin cesar una y otra vez.
Cada pensamiento que nace en nuestra mente, es como una semilla, cada vez que pensamos en esa idea, y ponemos emoción en el pensamiento, estamos regando y fertilizando esa idea, y con el tiempo, eso que tanto pensamos (positivo o negativo), vendrá hacia nosotros.
Todo comienza en la mente. La Ley de Atracción sostiene que nuestros pensamientos son energía y por lo tanto influyen directamente en lo que experimentamos en la vida. Si creemos que somos capaces de lograr algo, tenemos más posibilidades de manifestarlo en la realidad.
Al mantener una mentalidad positiva y centrarnos en lo que deseamos, estamos allanando el camino para que esas metas y deseos se materialicen.
Una de las prácticas más comunes asociadas a la Ley de Atracción es la visualización. Este proceso implica visualizar de forma clara y detallada lo que queremos lograr. Al visualizar nuestras metas, estamos enviando señales al universo sobre nuestras intenciones.
La mente subconsciente no puede diferenciar entre una imagen real y una que estamos creando en nuestra mente, por lo que al visualizar repetidamente nuestros deseos, generamos una vibración que puede atraer esas experiencias hacia nosotros.
